Djokovic en el ojo del huracán: apoyo a protestas lo convierte en traidor en Serbia

Novak Djokovic se ha convertido en una figura polarizadora en Serbia tras expresar su apoyo a las protestas antigubernamentales que han tomado las calles del país. Su postura ha dividido la opinión pública, generando elogios entre algunos sectores y descontento en otros.
El tenista, considerado uno de los mejores de la historia, ha sido aclamado por muchos como un héroe por su valentía al alzarse contra las autoridades. Sin embargo, su decisión también ha sido vista como una traición por parte de aquellos que valoran la estabilidad del país y prefieren la neutralidad de figuras públicas de su envergadura.
Las manifestaciones en Serbia han surgido en respuesta a diversas problemáticas sociales y políticas. La participación de Djokovic en este movimiento ha llevado a un diálogo importante sobre el rol de los deportistas en cuestiones que van más allá del deporte, marcando un hito en la historia reciente del país.
A medida que las protestas continúan, el impacto de esta situación sobre la carrera y la imagen de Djokovic es incierto. La dualidad de ser un ícono deportivo y un activista político coexistirá en su legado, lo que podría influir en su relación con los seguidores y críticos por igual.
